¡Desperta ferro! Roger de Flor y los almogávares

700 aniversario de la expedición a Grecia.

Gracias a una noticia que he leído, he recordado que estamos sobre el setecientos aniversario de la expedición de los almogávares a Bizancio, uno de los episodios más controvertidos de la historia de España, cuyo conocimiento debemos a la crónica de Ramón Muntaner. En 1305 se produjo el asesinato de Roger de Flor a manos de los mercenarios alanos del emperador bizantino.

Aquí tienen dos visiones diferentes de la historia de los almogávares:

Una de almogávares por Arturo Pérez-Reverte:

“De ese centenario se ha hablado poco, pues nadie puede hacerse fotos a su costa. Hace setecientos años justos, además de salvar el imperio bizantino del avance turco, los almogávares arrasaron Grecia. Fue un episodio sólo comparable a la conquista de América por bandas de aventureros sin nada que perder salvo el pellejo –que se cotizaba a la baja– y con todo por ganar si salían vivos. Pero en esta España donde los libros escolares no los determina la memoria, sino el pesebre donde trinca tanto sinvergüenza periférico y central, esas historias han sido eliminadas, o manipuladas en beneficio de los golfos que organizan el negocio en plazos de cuatro años: los que van de una urna a otra. El resto importa un carajo. De los almogávares, como de lo demás, no se acuerda casi nadie. Eran políticamente incorrectos.”

La Leyenda negra de los almogávares por Guillermo Rocafort:

“En lo que respecta a Los Almogávares, la Gran Mentira fue tacharlos simplemente de Salvajes Mercenarios, para, a continuación, justificar desde este viciado punto de vista todos los hechos que se sucedieron en Bizancio y que afectaron a la Gran Compañía Catalano – Aragonesa. Y es quizá, por esta Leyenda Negra, que la Historia de los Almogávares fue silenciada y ocultada, como se hace con algo que avergüenza y humilla.

Los Almogávares fueron el resultado de cientos de años de guerra en España contra el invasor musulmán. Fue la mutación de toda una raza, la hispana, obligada a adoptar una bravura y osadía temerarias debido a la opresión sufrida.

Cumplimos ahora el VII Centenario de aquella Epopeya Española, y es el momento de aproximarnos a esta Historia desde otro prisma; sin los prejuicios impuestos arbitrariamente por sus enemigos y con ganas de rehabilitarles frente a la Historia.

Vayamos pues a descargarles de esa pesada losa histórica consistente en degradarlos a la condición de simples mercenarios y criminales. Comparto plenamente la calificación que hace de ellos el profesor Suárez Fernández que les define como guerreros profesionales al estilo de los “voluntarios de la fe” musulmanes, es decir, que además de recibir su legítima soldada, desplegaban un alto valor y espíritu idealista.”

El cuadro se titula “Entrada de Roger de Flor en Constantinopla”, pintado en 1888 por el pintor malagueño José Moreno Carbonero. La obra está en el Salón de los pasos perdidos del Palacio del Senado de Madrid.

Vía: Terra