El esqueleto de Marc Quinn

Está en la catedral de Winchester.

Sobre Marc Quinn puedo decir lo mismo que dije hace días sobre Jeff Koons: en general, no me interesa nada en absoluto lo que hace. Lo suyo es un “arte” (noten las comillas) destinado sobre todo a llamar la atención. Sólo puedo añadir que, en mi caso, falla en su propósito la mayor parte de las veces.

Pero hay excepciones. Su última ocurrencia me parece cuanto menos curiosa. Es ese esqueleto de la foto, instalado en la catedral de Winchester. Es de bronce pintado de blanco y mide 30 cm. Como modelo ha usado un feto de 22 semanas. Se llama Angel.

Forma parte de la exposición Winchester Year of Sculpture 2007: Light, que se inaugura hoy 3 de mayo y estará hasta el 31 de julio.

Web: Marc Quinn