La arquitectura de tierra

Conferencia Internacional para el estudio y conservación del Patrimonio de arquitectura de tierra (2007).

El Getty Conservation Institute y el Ministerio de Cultura de Malí organizan la 10ª Conferencia Internacional para el estudio y conservación del Patrimonio de arquitectura de tierra.

Muchas de las antiguas civilizaciones han desarrollado edificaciones de tierra, bien por falta de piedra, o porque los materiales necesarios para construir con tierra apisonada y/o adobe se encontraban más a mano de forma natural. Estos materiales son básicamente arcilla y agua, y ocasionalmente paja y madera, con el calor del sol como única fuente de energía.

Valle del Dades. Marruecos

Çatalhöyük (Turquía), Mohenjo-Daro (Pakistán) y Chan Chan (Perú) son ejemplos de civilizaciones que emplearon la tierra para construir.

Con respecto a Egipto, leemos en Amigos de la Egiptología lo siguiente:

“El adobe era sin ninguna duda el material más usado para la construcción cotidiana, algunos palacios de reyes, e incluso algunas partes de templos. También era frecuente en los muros que protegían ciudades, palacios y fortalezas. En la época protodinástica, de hecho, era el elemento básico de construcción, seguido a cierta distancia de la piedra y la madera, siendo además muy abundante. Así, albañil y alfarero se denominaban con la misma palabra, iqed, que derivaba de una raíz cuyo significado era “moldear la tierra”.

Mohenjo-Daro. Pakistán
Shibam. Yemen.

Muchas de estas obras, en apariencia frágiles, han perdurado durante siglos. Aunque son sensibles a la acción del agua, no lo son tanto como podría pensarse:

Si es obvio que científicos han demostrado que un ladrillo de adobe crudo inmerso en un cubo de agua se derrite y deshace con rapidez, esa no es la conducta de todo un muro, este nunca se encontrará tan mojado. Existe poca similitud entre un solo ladrillo atacado por sus seis caras a la vez y un muro masivo, encalado con varias capas, colocado sobre unos cimientos de piedras y hormigón y protegidos por un techo y un volado de medio metro. La agresión del agua es entonces mínima. Además, no se puede olvidar que si es cierto que una parte de los muros absorban agua de lluvia también es verdad que tienen la tendencia a secarse muy rápidamente (De La arquitectura de tierra: una herencia humana).

Su mayor enemigo son los terremotos. Por ello, uno de los objetivos de la Conferencia que ahora se celebra es promover los estudios para preservar las obras de tierra frente a las acciones sísmicas.

Mezquita Kani Combole, en el país Dogón, Malí.
Ruinas de Jiaohe. Xinjiang, China
Mezquita de Jenne, Malí.
Bam. Irán (antes del terremoto de 2003). Foto: Martin Gray
© Sacred Sites. Tomada de UNESCO.