Una introducción a la magia del caos

Se publica en español un volumen con los libros Liber Null y Psiconauta, de Peter J. Carroll.

Los libros de Peter J. Carroll Liber Null (1978) y Psiconauta (1982) —que vienen publicándose juntos desde hace años— recogen los principios fundamentales de la llamada magia del caos, último eslabón, cronológicamente hablando, de la tradición mágica occidental.

¿Qué es la magia del caos? Es una rama de la magia que se caracteriza por prescindir de dogmas y dedicarse sobre todo a la práctica, por lo que ha sido calificada como magia basada en resultados. Sus practicantes, a diferencia de las escuelas de ocultismo tradicionales, no se asocian en órdenes o logias, carecen de una jerarquía y consideran muy importante la libertad individual del mago. También se caracterizan por gozar de un gran sentido del humor.

Es una disciplina ecléctica, de modo que al mago caoísta (o caota) todo le vale para conseguir sus fines y puede tomar elementos de otras áreas como la magia ritual, las religiones orientales, la ciencia, etc. Puede emplear sustancias psicotrópicas para alcanzar otros estados de conciencia o abstenerse de hacerlo. El único requisito para utilizar una técnica determinada es que funcione. En lugar de establecer teorías, aplica lo que en ciencia se llama método de prueba y error: pruebas algo, si funciona, bien, y si no, lo desechas. Estas características de la magia del caos han sido criticadas desde la magia más tradicional, en la que se aplican unas normas estrictas y unos métodos bien definidos y se siguen las enseñanzas de un maestro. Es cierto que la condición de autodidacta del caoísta puede llevarle a caer en la pereza y en la autocomplacencia.

“Nada es verdad, todo está permitido” – Lema de la magia del caos, atribuido a Hasan ibn Sabbah (1050-1124)

Se considera que el origen de la magia del caos —aunque el nombre le fue dado con posterioridad— está en el encuentro en 1976 entre Peter J. Carroll y Ray Sherwin. Éste era editor de la revista The New Equinox, dedicada a la magia crowleyana, y Carroll, uno de sus colaboradores habituales.

En los años 70 el panorama de la magia languidecía en Inglaterra (y por lo tanto, en toda Europa, ya que los británicos hace siglos que lideran el pensamiento mágico en el continente). La célebre Orden Hermética Golden Dawn seguía siendo el refugio de viudas y ancianos que describiera Dion Fortune años atrás. La época dorada de MacGregor Mathers y compañía había terminado hacía varias décadas. Aleister Crowley había muerto en 1947, Austin Osman Spare en 1956 y Gerald Gardner en 1964, y no parecían tener sucesores.

Debido a su insatisfacción con el panorama mágico en esa época, Carroll y Sherwin fundaron el grupo llamado Iluminados de Thanateros (nombre resultante de unir Thanatos y Eros, es decir, la muerte y el amor). El nacimiento de la magia del caos, en la Inglaterra de la segunda mitad de los setenta, coincide con el del movimiento punk y puede decirse que la primera también aplica el conocido lema punky “Do it yourself” (Háztelo tú mismo).

Personalmente, supe lo que es la magia del caos a través de un libro en el que no se menciona en ningún momento la magia del caos (en el mundo mágico pasan estas cosas), The Final Secret of the Illuminati, de Robert Anton Wilson, publicado en 1977 y escrito en los mismos días en que Peter Carroll elucubraba sobre lo que sería su Liber Null. Esto es una de las muchas sincronicidades jungianas que constantemente cruzan ante los magos del caos. Por ejemplo, para RAW —y para William Burroughs— cada vez que surge en su camino el número 23, pasan cosas extraordinarias. Qué casualidad, diría una mente racional; qué sincronía, pensará un mago caota.

Aunque la magia del caos carece de dogmas, sí tiene algunos principios básicos, que derivan sobre todo de la Golden Dawn, a través de Aleister Crowley y, principalmente, de Austin Osman Spare, personaje del que ya hemos hablado aquí, y al que algunos consideran el verdadero precursor. Carroll, en sus obras, se refiere muchas veces a conceptos, como el Zos Kia, creados por Spare. Un concepto básico del pensamiento mágico es que el universo es un océano de datos desordenados, captados por los sentidos y estructurados por la mente. La realidad está formada por fenómenos espontáneos, mágicos y caóticos.

Liber Null y Psiconauta, de Peter J. Carroll
Liber Null y Psiconauta, de Peter J. Carroll, Aurora Dorada Ediciones (2021).

Liber Null se compone de varios libros de carácter práctico, que abarcan la creación de sigilos, la utilización de los sueños, invocaciones, conjuros, etc. En la parte final se define la caosfera como “una grieta creada a propósito en el tejido de la realidad a través de la cual la materia del Caos entra en nuestra dimensión”. La grieta entre los mundos, como le enseñó a Castaneda su maestro el brujo don Juan.

Psiconauta es una recopilación de artículos, tanto teóricos como prácticos, que recogen distintos aspectos del pensamiento mágico, como el chamanismo o el gnosticismo, incluyendo la explicación de diversos rituales, la utilidad de las armas mágicas y un curioso capítulo final que habla de la teoría de las catástrofes de René Thom, que estaba muy en boga cuando Carroll escribió esta obra.

Los dos libros son densos, explican en pocas páginas un gran número y variedad de conceptos, pero se leen bien, incluso para los no iniciados en la materia.

¿Sirve para algo todo esto? Pues sí y no. Para quien observe la realidad con la visión racional que a todos nos inculcan desde niños, la magia del caos será solo una fantasía más. Pero el mago del caos cambia su forma de mirar, no se fija en la ley de causa y efecto, sino que aplica las reglas propias de la magia: contagio, semejanza, sincronía…

Un buen comienzo para (auto)iniciarse en la magia del caos es esquivar el llamado por Carroll censor psíquico y practicar lo que propone Ramsey Dukes: “Observe el caos cotidiano y comience a ver sus patrones”. La lectura de SSOTBME, de Dukes, seguida por Liber Null y Psiconauta, de Peter J. Carroll, es una buena forma de adentrarse en el mundo mágico.